Desde diciembre de 2025, disminuí la dinámica de publicar los ensayos pero se debió a la revisión del texto del libro que en fechas próximas presentaré. Lo titulé “TFJA: reflexiones para la reforma. De la opacidad a la justicia abierta”.

El libro es una revisión crítica desde la perspectiva jurídica, pero considerando aspectos sociológicos, psicológicos y de psicología social. Propongo neologismos para definir conductas y comportamientos característicos de la actividad jurisdiccional en este momento histórico. La argumentación jurídica está sustituida -en muchos casos- por la deshonestidad intelectual.

Escribir ensayos e impartir clases permite pensar cuando se tiene el hábito diario de la lectura. Renunciar a pensar, es claudicar a nuestra dignidad de ser humano. Quienes sienten el derecho de imponer el silencio o censura a sus semejantes son muestra de perfiles patológicos. La paz nace del diálogo.

En veintiún capítulos expongo la Justicia Fordiana, Síndrome de Verrés y Justicia Abierta. El objetivo es provocar el debate académico en la impartición de justicia administrativa. Los poderosos grupos de interés han logrado ocultar por medio de la obediencia acrítica y las desviaciones normalizadas la posibilidad de una reforma estructural de fondo.

El libro es disruptivo. Expongo las ideas considerando estar en un diálogo con ciudadanos, universitarios y juristas. Con respeto y agradecimiento escribo para los más de 30 mil lectores de www.ricardoleoncaraveo.com.mx y los más de 50 mil en los otros sitios donde escribí.

Es un acierto histórico reformar el Poder Judicial de la Federación, estableciendo una nueva distribución de competencias pero considero reflexionar sobre el perfil del juzgador basándonos en los avances científicos de las neurociencias.

El libro es una propuesta de reflexión para la presidenta, Claudia Sheinbaum Pardo, aportándole elementos para una reforma al TFJA. Plenamente convencido que el pacto de silencio contamina un cambio verdadero y fortalece a grupos de intereses creados que han capturado la actividad jurisdiccional administrativa. Por medio de las designaciones de magistrados regionales, que sin bases jurídicas vigentes de desempeño aspiran y han logrado ser designados para un segundo periodo.

Abordo el caso de los magistrados que han obtenido cuestionables resoluciones que les otorgan suspensión. Son la generación de la obediencia acrítica y la endogamia institucional del modelo neoliberal que fracasó en implementar la justicia abierta. Tratan de sorprender la buena fe de la Dra. Claudia Sheinbaum Pardo al promover a personas, para un segundo periodo, que incumplieron con la justicia abierta, la calidad jurisdiccional y la ética en el servicio público. Es un indulto a la corrupciuón y a los métodos procesales sin axiología y legalidad. 

La extensa bibliografía es con el objetivo de argumentar y sustentar el debate en el ámbito académico y proponer informadamente.

No participo del pacto de silencio que aparenta realidades. Ese silencio es complicidad y deslealtad a la presidenta de la República, al proceso histórico y al derecho como elemento esencial para construir la justicia del proceso civilizatorio. Así como evendencia de la patología de las y los juzgadores que ha desvirtudado a la justicia administrativa.

Imposibilidad objetiva

La debilidad del libro es la inexistencia de estudios estadísticos, estructurales y sobre el desempeño. De hecho, la inexistencia de sesiones en las Salas Regionales es la imposibilidad objetiva y científica de realizar un análisis y diagnóstico. ¿Cómo evaluar la nada jurídica?

Las elementales premisas de argumentación y transparencia de las que debe nacer el derecho, privilegiando la deliberación jurisdiccional por medio del pensamiento crítico, son en realidad una denegada justicia y un fraude procesal, imposibilitando la integridad y ética del juzgador.

Justicia y derecho

En la medida de lo posible, me alejo de las coyunturas políticas y sugiero un debate por la justicia y el derecho. Me deslindo del fraude procesal de simular la actividad jurisdiccional.

No es el derecho el que está en crisis, cuya naturaleza es la confrontación argumentada por la dignidad humana y la justicia. ¡Está colapasada la integridad del juzgador! Debemos dar y reconocer a cada quien lo que le pertenece.

Las críticas a las malas prácticas del Poder Judicial de la Federación y el INAI, comparativamente son limitadas en la realidad imperante en el TFJA. En el Sistema Nacional de Transparencia y la actividad judicial Federal la colegiación y la transparencia eran y son cumplidas, en el TFJA no. ¿Es ético?, ¿es honesto?, ¿es legal?

La inexistencia de sesiones y la simulación de su realización incumpliendo el artículo 31 de la Ley Orgánica del Tribunal Federal de Justicia Administrativa son la pérdida de valor público, lo cual explico varios capítulos desde diferentes puntos de vista.

Síndrome de Verrés

Está colapsada la condición y calidad humana de los juzgadores. Han extraviado el sentido de integridad, entre patologías de la triada obscura, la triada del fraude y la renuncia intelectual. A esto lo denomino Síndrome de Verrés, consiste en la incapacidad de un ser humano para impartir justicia.

Lo grados académicos no curan ni son antídoto per ser de la ausencia de la formación humana. Dice un dicho popular “hay doctorados sin doctor y doctores sin doctorado”. De igual forma con los apellidos no son heredables la integridad e intelecto.

La esencia del juzgador es ontológica no contextual. Su función imparcial y su relación intrínseca con la justicia, y no por las circunstancias, el contexto social o los intereses políticos que rodean su labor.

El juzgador no es un burócrata para trazar su razón de ser en tener y retener el cargo de operador jurisdiccional. El juzgador debe saber de política pero no es su oficio ser político, quienes siendo esto último han querido ser lo primero han prostituido a la justicia.

Honorables reputaciones son realmente “El traje nuevo del emperador” o “El rey desnudo” de Hans Christian Andersen o “El gesticulador” de Rodolfo Usigli. Don Ignacio Burgoa los denomina “simuladores del derecho”.

Hasta el día de hoy cualquier reflexión es sofocada por medio de las violaciones a los derechos humanos con el objetivos de castigar la dignidad. La intolerancia a la crítica es un rasgo característico de perfiles autoritarios. ¿Somos ínsula de autoritarismo e indiferencia a la dignidad humana y la justicia?

Cuando un juzgador va contra las racionalidades jurídica, pragmática, ética, gramatical y teleológica del derecho no es activismo judicial, sino conductas y comportamientos patológicos.

Los efectos, síndromes y trastornos de personalidad de los juzgadores ocasionan distorsiones cognitivas y son evidencia de una impartición de justica enferma. Los que han participado en la simulación tienen responsabilidad jurídica e histórica. Si el proceder fuera correcto no habría oposición a la justicia abierta.

Propuestas

Debemos iniciar con un diagnóstico realista, identificando los comportamientos que acreditan el fracaso del actual modelo jurídico por su diseño, inicio de vigencia y resultados.

El TFJA requiere un cambio estructural y analizado. Es necesario desterrar la simulación, la opacidad y el plagio. Un debate tematizado en la simulación es autoengaño.

El proceso de cambio enfrentará resistencias políticas y de facto porque hay grupos con interés de que prevalezca la justicia simulada y opacidad. Lo mismo operadores de justicia y litigantes, les ha convenido la degradación de la justicia a la realización de trámites de expedientes sin deliberación jurisdiccional.

Cristo, Sócrates, Giordano Bruno, Juana de Arco y George Stinney son algunos ejemplos de la banalidad institucionalizada de la injusticia. El ponente de la verdad puede ser aniquilado pero la verdad prevalece, dejando al descubierto la barbarie del efecto Lucifer, la obediencia acrítica y desviaciones normalizadas.

¿Quién en su sano juicio está en contra de la justicia? ¿Quién es indiferente a la ética y por qué? ¿Quién invisibiliza los derechos humanos y por qué? ¿Verdaderamente son respetadas las mujeres que son operadoras de justicia en el TFJA? ¿Qué entendemos por dignidad del juzgador? ¿Un simulador del derecho puede ser considerado jurista?

Por mis redes sociales daré a conocer la publicación del libro que hoy comparto he finalizado. Además, he iniciado a escribir un segundo libro para robustecer la propuesta del Síndrome de Verrés. Dios me libre de creer que ser juzgador me hace superior a "ser humano".

 

"La verdadera cárcel es donde no brotan las ideas,

donde la carne dolorida, envenenada de sudor

y de humillaciones, cae asesinada todos los días

al hoyo de un sueño sin esperanza."

 

Pasaje del libro:

A partir de ahora el combate será libre

Rafael Barrett